365 días sin plástico

365 días sin plástico

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Mil millones de sorbitos desechados en un día… ¿Un montón, no?
Esa es la cantidad que se usan y se tiran en un solo día. Se podría decir que una de cada siete personas en el mundo tiene una porción de culpa, pero 500 millones de ellos son exclusivos de Estados Unidos, un país con 320 millones de habitantes aproximadamente y con poco espíritu ambientalista.

Debido a la baja calidad del plástico llamado polipropileno (plástico #5), es imposible reciclarlos, por lo que algo que usas durante unos cinco o veinte minutos, vivirá cientos de años contaminando. Además, el plástico constituye el 90 % de la basura en los océanos, se cree que para el año 2050 habrá más plástico que peces en el agua.

¡Qué horror!

En los años sesenta, en medio de la euforia por hacer todo de plástico, nació el popote, sorbito o sorbete, y pronto se popularizó, pero de ninguna manera como hoy. A principios del siglo XXI, debido a distintas epidemias, la gente comenzó a temer mucho más por su salud y los restaurantes comenzaron a utilizarlos para dar una ilusión de salubridad, a pesar de que pueden contener más gérmenes que un vaso.
En fin…Hoy el uso de estas pajillas es exagerado, si pides un vaso con agua en un restaurante, te incluyen uno, más por presentación que por salubridad.

Buscando información para este post  nos cruzamos con videos e imágenes impactantes de la forma en la que son afectados los océanos, y principalmente los animales, y sinceramente no las queremos compartir aquí porque son horribles.

Este instrumento innecesario está en el centro de una creciente campaña ambientalista dirigida a convencer a las personas de que dejen de usar sorbitos para así ayudar a salvar los océanos.

Una de las principales razones por las que la campaña comenzó, fue por el video de una tortuga que tenía incrustado un sorbito en la nariz. La trágica historia de la tortuga es el ejemplo de miles de millones de peces y animales marinos que ingieren nuestra basura y viven una vida espantosa, mucho mas corta de lo que podrían esperar.

Con esto siempre volvemos a pensar en el post que hicimos sobre el Zero Waste, de poder cumplir con cada una de las “R”, pero…si no te gusta tomar ciertas bebidas directo del vaso, existen alternativas.

Hay sorbitos de metal, titanio, o cerámica que se pueden lavar e incluso están los que son de bambú y pueden ser desechados y reciclados. La fiebre del plástico de hace más de 50 años nos llevó a producir a un ritmo acelerado, pero la cuota ya es exagerada y demasiado alta para no pensar en las consecuencias.

El que no veamos la cantidad de basura que producimos, no implica que no exista. Los basureros están repletos y desde hace mucho estamos llenando los océanos con todos nuestros desperdicios. Es un efecto dominó que un día nos va a alcanzar: ¿Por que no comenzar eliminando cosas inútiles, para después seguir con un paso más grande?

Sumate al cuidado, no solo tuyo o de tu familia, sino del planeta entero, es nuestro hogar ahora, y el que le vamos a dejar a las próximas generaciones.

Entre todos podemos sumar un poquito todos los días.

 

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